En el caso de piezas con aceros de gran dureza, durante los procesos químicos ácidos como, por ejemplo, de decapado ácido o fosfatado y, sobre todo, durante los procesos electrolíticos, se produce una absorción de hidrógeno que fragiliza las mismas, existiendo un grave riesgo de rotura. Por ello es necesario realizar una operación de deshidrogenado, después del proceso electrolítico y antes del proceso de pasivado.
Dadas las gravísimas consecuencias de un deshidrogenado defectuoso, en GALDESA consideramos a esta operación la más importante de cuantas realizamos. Por ello, disponemos de todos los medios necesarios para garantizar la correcta realización del deshidrogenado. Así, contamos con un horno en continuo hecho a medida, integrado en la línea de zincado.
Con este horno podemos garantizar que las piezas, entran en el horno inmediatamente después de salir del proceso electrolítico y que las piezas permanecen dentro de él el tiempo necesario para un correcto deshidrogenado.
